La salud de los pastores alemanes - Mi Pastor Alemán

Mi Pastor Alemán

El mejor perro del mundo. O al menos, el perro el más completo.

La salud de los pastores alemanes

Los pastores alemanes son generalmente perros sanos, pero como todas las razas, son propensos a sufrir ciertos achaques y problemas de salud. No todos los pastores alemanes tendrán alguna de estas enfermedades, pero es importante ser consciente de ellas si estás pensando en tener un pastor o pastora alemana.

los pastores alemanes son perros sanos

Los pastores alemanes son generalmente perros sanos, pero como todas las razas, son propensos a sufrir ciertos achaques y problemas de salud. No todos los pastores alemanes tendrán alguna de estas enfermedades, pero es importante ser consciente de ellas si estás pensando en tener un perro de esta raza.

Si vas a comprar un cachorro, es importante encontrar un criador de confianza que te mostrará todos certificados y vacunas sanitarias necesarios tanto de los padres como del propio cachorro.

Las enfermedades más comunes de los pastores alemanes son:

La displasia de cadera: la displasia de cadera es una enfermedad hereditaria en la que el fémur no encaja perfectamente en su lugar correspondiente de la pelvis de la articulación de la cadera. La displasia de cadera puede existir con o sin signos clínicos visibles. Algunos perros presentan dolor y cojera en una o ambas patas traseras. A medida que tu pastor o pastora alemana envejece, la artritis puede desarrollarse. Los perros con displasia de cadera no deben ser cruzados, dado que casi con total seguridad esto favorecería el desarrollo de la enfermedad en sus cachorros. Es recomendable solicitar al criador los resultados de la prueba de que los padres no sufren displasia de cadera.

pastores alemanes sanos nadando: pastor y pastora alemana

Displasia de codo: ésta es una condición hereditaria común a los perros de razas grandes, no sólo de los pastores alemanes. Se cree que es causada por diferentes ratios de crecimiento de los tres huesos que conforman el codo del perro, provocando una laxitud de la articulación. Esto puede conducir a una cojera dolorosa. El veterinario puede recomendar medicamentos para controlar el dolor o incluso una cirugía para corregir el problema.

Dilatación gástrica o torsión estomacal: ésta es una condición potencialmente mortal que afecta generalmente a los perros grandes de tórax amplio, sobre todo si se alimentan una única y copiosa comida al día. Aumenta el riesgo de sufrir esta torsión estomacal el comer rápidamente, beber grandes cantidades de agua junto con la comida o inmediatamente tras ella y realizar ejercicio intenso justo después de comer. La torsión ocurre cuando el estómago está distendido con gas o aire y luego se retuerce. El perro no puede eructar o vomitar para deshacerse del exceso de aire en su estómago y que el retorno normal de sangre al corazón se vea impedida. La presión arterial desciende y el perro entra en shock. Sin atención médica inmediata, el perro puede morir. Puedes sospechar que tu perro está sufriendo una torsión estomacal si tiene un abdomen hinchado, babea en exceso o intenta vomitar sin llegar a expulsar nada. Otros síntomas pueden ser que se sienta inquieto, deprimido, letárgico y débil con una frecuencia cardíaca rápida. En estos casos, es importante que lleves a tu perro al veterinario tan pronto como sea posible.

los pastores alemanes cachorros suelen ser sanos

Mielopatía degenerativa: la mielopatía degenerativa es una enfermedad degenerativa de la médula espinal, más concretamente de la parte que envía la información del cerebro a las patas traseras. Los perros con esta enfermedad actúan como si no supieran dónde se encuentran sus patas traseras y no pueden moverse de forma adecuada. La enfermedad progresa hasta el punto de que el perro no puede caminar. La mayoría de las veces no existe un tratamiento eficaz y es mejor dejar que el perro se vaya sin dolor. Sin embargo, en algunos casos puntuales, esta condición está relacionada con la falta de vitamina B12 o la vitamina E. Si es éste el caso, algunos suplementos vitamínicos pueden influir positivamente el progreso de la enfermedad.

Insuficiencia pancreática exocrina: es una enfermedad genética del páncreas en la que se destruyen las células que producen las enzimas digestivas. Como resultado, el perro ya no puede digerir y absorber alimentos. Los primeros signos de la enfermedad son gases, pérdida de apetito, pérdida de peso y el cambio en las heces. El perro pierde peso notablemente y se siente constantemente hambriento. Esta enfermedad se diagnostica con un simple análisis de sangre y el tratamiento es también simple: las enzimas pancreáticas se añaden a la comida del perro. Con la supervisión adecuada de los medicamentos, la mayoría de los perros se recuperan.

A los pastores alemanes les sienta bien el mar

Alergias: algunos pastores alemanes sufren de una variedad de alergias, que van desde las alergias de contacto a las alergias alimentarias. Los síntomas de alergia en los perros son similares a los de las personas. Si tu pastor o pastora alemana se rasca, lamiéndose las patas o frotándose mucho la cara, puede ser síntoma de que padece una alergia y debería ser examinado por un veterinario.

Tema creado por Anders Norén

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial

Si te gusta este blog, por favor, compártelo: